
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, interpretó las declaraciones de la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, como parte de una estrategia política. Perelló había criticado la escasez de magistrados, los señalamientos a jueces y los cambios impulsados por el Ejecutivo. Bolaños respondió subrayando que el Gobierno continuará implementando las reformas que considera fundamentales para modernizar el sistema judicial.
Durante una comparecencia ante la prensa, el ministro expresó respeto por los discursos políticos, aunque sugirió cierta ironía sobre el contenido de la intervención. Señaló que le causó sorpresa que el CGPJ solicitara la creación de quinientas nuevas plazas para jueces y que, cuando el Ministerio de Justicia por primera vez en la democracia accediera a esta demanda, no recibiera reconocimiento alguno en el discurso inaugural.
Bolaños enfatizó que la administración no abandonará su compromiso con las transformaciones requeridas en el sistema de justicia. Argumentó que el estancamiento no genera avances significativos y que es necesario continuar trabajando en estas reformas para garantizar una justicia adecuada y moderna.
El ministro precisó que estas modificaciones son imprescindibles para garantizar una Justicia del siglo XXI que funcione con calidad y eficiencia. Agregó que el objetivo es conseguir que los ciudadanos valoren positivamente el funcionamiento del sistema judicial, diferente de la percepción actual que prevalece en la sociedad.
Las declaraciones de Bolaños evidenciaron la tensión entre el Ejecutivo y el CGPJ respecto a la orientación de las reformas judiciales. Mientras que el Gobierno defiende la necesidad de cambios estructurales, la presidencia del Poder Judicial plantea preocupaciones sobre la aplicación de estas medidas y sus consecuencias en el funcionamiento cotidiano de los tribunales.



