
En el Parlamento Europeo, Santiago Abascal ha establecido una conexión directa entre la corrupción gubernamental y el accidente ferroviario de Adamuz. El líder de Vox afirmó que la corrupción está vinculada al siniestro ferroviario, argumentando que esta relación es compartida por la mayoría de familiares de las víctimas. Sus declaraciones fueron realizadas ante los medios en la sede de Bruselas durante su participación en una cumbre internacional.
Abascal caracterizó al Gobierno español como corrupto y organizado criminalmente, señalando que el anterior ministro de Transportes se encuentra actualmente en prisión. Sostuvo que los accidentes ferroviarios nacionales guardan estrecha relación con prácticas corruptas en empresas del sector ferroviario y en el ministerio responsable de este ámbito. El político expresó su convicción de que la corrupción genera consecuencias fatales para la población civil.
Respecto a la propuesta de restricción de acceso a redes sociales, Abascal argumentó que son los padres quienes deben decidir sobre el acceso de menores a plataformas digitales. Criticó lo que consideró una estrategia de distracción del Gobierno, asegurando que la iniciativa busca desviar la atención sobre cuestiones graves como los fallecidos en el accidente ferroviario y diversos procesos judiciales contra miembros gubernamentales y sus familiares.
El líder de Vox se pronunció contra la regularización de migrantes que ejecutará el Ejecutivo, calificándola como una rendición de la frontera sur. Advirtió sobre un posible incremento en la inmigración irregular y sus efectos en la seguridad. Su posición contradice lo expresado recientemente por la Comisión Europea, que consideró esta medida como una decisión de competencia nacional exclusiva.
Abascal vinculó también la migración con aumentos en delitos sexuales, atribuyendo la multiplicación de violaciones a políticas de Podemos. Criticó cambios legislativos en el Código Penal que, según su perspectiva, permitieron la liberación de condenados por agresión sexual. Argumentó además que la apertura de fronteras facilitaría el ingreso de personas cuyas valores culturales y religiosos serían incompatibles con la sociedad española.



