Jaume Collboni plantea convertir el Spotify Camp Nou en sede de la final mundialista del año treinta

El alcalde barcelonés Jaume Collboni presentó una propuesta para que el renovado Spotify Camp Nou acoja la final del Mundial 2030. El evento será organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos. Durante una gala conmemorativa del 120 aniversario del periódico Mundo Deportivo, Collboni destacó la ambición de Barcelona de albergar grandes competiciones internacionales. Manifestó que ya ha trasladado la iniciativa al presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, así como a los dirigentes de la FIFA.
El estadio catalán, tras su remodelación prevista, contará con una capacidad de aproximadamente 105.000 espectadores en 2030. Esta cifra resultará de la construcción de una nueva tercera gradería y la instalación de una cubierta. Collboni subrayó la capacidad organizativa demostrada por la ciudad condal para eventos de estas características. El alcalde expresó su confianza en que Barcelona podría ser la mejor sede para esta final mundial.
La pugna por albergar el partido decisivo ya es intensa entre varios candidatos. El Santiago Bernabéu de Madrid aspira a ser elegido, beneficiándose de la relación personal entre Florentino Pérez y Gianni Infantino, máximo dirigente de la FIFA. Madrid apela a su experiencia previa: fue sede de la final del Mundial 1982. Esta conexión directa entre los dirigentes es considerada un factor determinante en la decisión final.
Marruecos tampoco cede en su intención de ser anfitrión de la final. El país magrebí cuenta con el Stade Hassan II en Casablanca, un megaproyecto arquitectónico de gran envergadura. Maruecos ha demostrado seriedad en su candidatura y no intenta retirarse de la competencia. Con la incorporación de Barcelona al debate, ahora son tres las propuestas principales en liza.
La competencia entre candidatos refleja la importancia y prestigio de albergar una final mundial. Cada ciudad presenta argumentos sólidos basados en infraestructuras modernas, capacidades logísticas y conexiones políticas. La decisión final recaerá en los organismos internacionales encargados de coordinar el torneo mundial. Barcelona se suma ahora como contendiente seria con propuestas tangibles.



