
Las autoridades gallegas han organizado actos de protesta tras el homicidio machista ocurrido el domingo en Mos, donde Santiago F. Q. asesinó a su expareja María Belén Fernández y posteriormente se quitó la vida. La Xunta, el Parlamento autonómico, la Delegación del Gobierno y diversos municipios convocaron concentraciones y minutos de silencio para repudiar este crimen.
En la capital gallega, el presidente regional Alfonso Rueda y empleados de las sedes administrativas guardaron un minuto de silencio acompañado de aplausos. Posteriormente, el director general de Lucha contra la Violencia de Género expresó la repulsa y condena del Ejecutivo autonómico, trasladando solidaridad a la familia de la víctima, especialmente a su hijo adulto.
Las autoridades insisten en que las víctimas deben denunciar la violencia sin temor ni vergüenza. Sin embargo, desde 2003, solo una cuarta parte de las víctimas ha presentado denuncia formal. Los motivos principales incluyen miedo por sus vidas, desconfianza institucional, vergüenza y ausencia de redes de apoyo efectivas.
María Belén Fernández, de 52 años, trabajaba en una gasolinera y bazar chino. Se había separado de su expareja, un hombre de 67 años, en diciembre, pero mantenían contacto frecuente. Nunca presentó denuncia previa contra él. Los vecinos la describían como una mujer bien conocida en la comunidad de Sanguiñeda.
El delegado del Gobierno acudió a concentraciones en Nigrán y la capital pontevedresa. Enfatizó que Galicia está completamente consternada por estos asesinatos machistas. Pidió a toda la sociedad y a los partidos políticos involucrarse activamente en erradicar esta violencia sin dar marcha atrás.
Cerca de la vivienda de la víctima residía Teresa de Jesús González, auxiliar de 48 años asesinada en O Porriño por el esposo de una usuaria. González había denunciado acoso sexual un día antes de su muerte. Ambas mujeres compartían historial escolar y se conocían personalmente desde tiempo atrás.
La hermana de María Belén presenció la salida del asesino de la casa. Escuchó voces y ruidos; al entrar encontró el cadáver. El agresor huyó en automóvil pero fue hallado muerto por herida de arma blanca en O Porriño después de las 21:30, en una vivienda alquilada donde se había encerrado.
Según el subdelegado del Gobierno, la pareja ya no mantenía relación formal, pero él frecuentaba la vivienda regularmente. El día anterior al crimen fueron vistos paseando juntos al perro de la víctima. A las 19:00 del domingo el sospechoso fue localizado, esperándose su detención inmediata antes de su hallazgo sin vida.
El cuerpo fue encontrado con múltiples heridas de arma blanca. No existían denuncias previas ni registros en el sistema de protección VioGén. La jueza competente se desplazó al sitio para el levantamiento del cadáver e inició procedimiento a la espera del informe de Guardia Civil y autopsias. El agresor carecía de antecedentes de violencia de género.
El ayuntamiento convocó minuto de silencio ese domingo. Mos declaró tres días de luto con suspensión de actividades municipales. Se realizó pleno extraordinario el lunes con concentración posterior de repulsa. La alcaldesa expresó que están completamente destrozados por la tragedia.
Con este caso confirmado oficialmente como crimen machista, seis mujeres han sido asesinadas en España en 2026. Desde 2003, cuando comenzó el registro oficial, ascienden a 1.349 los homicidios por violencia de género en el país.
El teléfono 016 brinda atención 24 horas en 53 idiomas diferentes a víctimas, familias y allegados. También funciona mediante correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y WhatsApp al 600 000 016. Menores pueden contactar a la Fundación ANAR al 900 20 20 10. En emergencias llamar al 112, Policía Nacional 091 o Guardia Civil 062. La aplicación ALERTCOPS permite enviar alertas con geolocalización sin realizar llamada.



