
Antonio Hernando y Santos Cerdán comparecieron como testigos ante el juez Arturo Zamarriego en la investigación del caso Fontanera. El magistrado buscaba obtener detalles sobre los encuentros mantenidos con Leire Díaz, la investigada en este procedimiento. Ambos políticos socialistas debieron responder a preguntas de la Fiscalía y las acusaciones populares que participaban en la causa.
Hernando reconoció su asistencia a una reunión celebrada en Ferraz con la denominada fontanera del PSOE. En abril de 2024, cuando ocurrió el encuentro, desempeñaba el cargo de director adjunto del Gabinete de Presidencia. Durante su declaración de cuarenta minutos, afirmó haber permanecido apenas veinte minutos en la reunión y no recordar detalles específicos de las intervenciones de otros participantes.
Según Hernando, Leire Díez abordó cuestiones relacionadas con la policía patriótica durante el encuentro. En la reunión participaron el secretario de Organización Santos Cerdán, su adjunto Juan Francisco Serrano, Ion Antolín como jefe de Comunicación del PSOE, además de Díez y Javier Pérez Dolset, empresario que la acompañaba. Hernando no comunicó lo discutido a ninguna persona posterior excepto a la abogada del partido.
Santos Cerdán confirmó que mantuvieron dos encuentros con Leire Díaz. Negó categóricamente haber realizado encargos a la investigada y desconocer si alguien más se los había hecho. Declaró ignorar la identidad de Díez antes de estos encuentros, siendo presentado a ella por una periodista. Tampoco conocía previamente a Dolset ni había tratado anteriormente con ninguno de ellos.
Cerdán explicó que le informaron que Díez llevaba años realizando tareas de investigación y poseía grabaciones de Villarejo relacionadas con las saunas del suegro del presidente. Cerdán aseguró que no abordó estos temas con Sánchez, quien en ese momento se encontraba ausente. Mencionó haber conversado frecuentemente con Hernando sobre la situación general, aunque sin priorizar los audios.
Durante su declaración, Cerdán precisó que Díez entregó una memoria digital con las grabaciones. El abogado del partido Alberto Cachinero fue quien recibió el dispositivo, según el testimonio del ex número tres del PSOE. Aunque aconsejaron a Díez entregar el material a la Justicia, ella insistió en proporcionárselo directamente a los dirigentes socialistas presentes.
La investigación judicial examina las supuestas maniobras de Díez para cuestionar las investigaciones de la UCO y Anticorrupción que afectaban al presidente y su círculo cercano. El juez imputa a Díez delitos de tráfico de influencias y cohecho. Los encuentros en Ferraz ocurrieron después de que Sánchez decidiera tomarse días de reflexión tras abrirse una investigación a su esposa Begoña Gómez.



