CubaJusticia

Cuba: Duannis León Taboada, preso político cubano, supera los diez días en huelga de hambre

Sofia Herrera

La madre de Duannis León Taboada, un joven de 26 años encarcelado en Cuba, vive momentos de angustia tras enterarse de que su hijo inició una huelga de hambre hace más de diez días en la prisión Combinado del Este. Duannis, considerado preso político, protesta contra su condena de 14 años por sedición. El caso sucede poco después de la muerte de Yan Carlos González González, otro preso político, quien falleció tras más de 40 días en huelga de hambre.

Yenisey Taboada, madre de Duannis, relata que su hijo siempre fue de buen comer y que, incluso en prisión, prefería recibir leche durante las visitas. Ahora, la situación ha cambiado drásticamente: “No he podido comer nada, no me baja un bocado”, confiesa Yenisey, quien se mantiene solo a base de té y jugos naturales. La desesperación crece ante la falta de información precisa sobre el estado de salud de su hijo.

Duannis se negó a seguir consumiendo la comida del penal desde hace aproximadamente dos años y medio. Según su madre, solo aceptaba los alimentos que ella le llevaba mensualmente. Sin embargo, en días recientes, tuvo que compartir estos víveres con otros reclusos, lo que llevó a una reducción de su ración. Poco después, Duannis inició una huelga de hambre y sed, aunque accedió a tomar agua tras una conversación telefónica en la que su madre le rogó que lo hiciera. “Lo escuché sumamente débil, me pidió disculpas por hacerme sentir esto, y que, por favor, lo entendiera. Me dijo: basta ya, mamá. Justicia y libertad”.

La madre explica que Duannis no tomó esta decisión por un incidente particular, sino por el cúmulo de injusticias vividas durante cuatro años de prisión. El joven ha expresado que su protesta es también por los demás presos y sus familias. Pese a las promesas de las autoridades penitenciarias de permitirle una visita, Yenisey fue engañada y llevada a una comisaría en vez de poder ver a su hijo.

El encarcelamiento de Duannis se remonta a julio de 2021, tras su participación en las protestas populares en La Habana. Fue detenido violentamente mientras iba a la casa de su novia y pasó por varias cárceles antes de ser trasladado al Combinado del Este. Su madre lamenta el tiempo perdido: “A veces le digo: papi, cómo has crecido, yo pensé que ya no crecías más, estás más grande, estás hermoso, cuántas cosas me he perdido”. Duannis también ha manifestado su frustración: “Mamá, no me han dejado ni crear una familia. Me encerraron cuando yo aún no sabía ni quién era”.

Durante su estancia en prisión, Duannis ha sufrido golpizas y deterioro de salud, agravados por problemas renales y de presión arterial. Sin embargo, su carácter ha cambiado: ahora se muestra más reflexivo y valora pequeños detalles del entorno carcelario. Según Yenisey, “Me dice que, para él, hasta las piedras ahora son importantes, o un pájaro, o el pedacito de sol que ve. Que lo único bueno que puede sacar de todo esto es que lo han llevado a la verdadera universidad del hombre, estando con tantas personas, con diferentes caracteres”.

Organizaciones como Amnistía Internacional denuncian la falta de transparencia y la ausencia de mecanismos de control en las cárceles cubanas. Johanna Cilano, investigadora para la región del Caribe, sostiene que “un elemento relevante” es la “falta de información veraz, la opacidad, la inexistencia de mecanismos de escrutinio […] y la ausencia de compromiso de las autoridades con mecanismos internacionales para que las cárceles puedan ser visitadas, y que los abusos y violaciones de derechos humanos que en ellas ocurren sean efectivamente investigados y castigados”.

A pesar de las dificultades, Yenisey espera poder ver a su hijo y convencerlo de abandonar la huelga. “Quiero que entienda que la vida es lo más importante en nuestras manos, que si tenemos vida, tenemos todo”. Sin embargo, teme por el futuro de Duannis, tanto dentro como fuera de prisión. El joven ha confesado a su madre su miedo a la libertad y a no saber adaptarse al país tras tantos años encerrado.

Mientras continúa la espera de noticias y la posibilidad de un reencuentro, la historia de Duannis León Taboada refleja el drama de muchos presos políticos en Cuba y la incertidumbre de sus familias, marcadas por la represión, la falta de información y el temor constante ante un sistema carcelario opaco.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar