Las inundaciones en Mozambique fuerzan el desplazamiento de aproximadamente 400.000 personas en la región

Aproximadamente 392.000 habitantes de Mozambique se han visto obligados a abandonar sus viviendas debido a inundaciones devastadoras ocurridas durante el último mes en zonas centrales y meridionales del país. Xavier Creach, vocero de la agencia refugiados de Naciones Unidas, confirmó que esta región africana sufre constantemente los efectos del cambio climático.
Las precipitaciones extremas han provocado al menos 100 muertes en tres países: Mozambique, Sudáfrica y Zimbabue desde enero. En Mozambique específicamente se han documentado 13 fallecidos. En provincias como Gaza y Maputo, el agua subió con velocidad impresionante, dejando poco tiempo para evacuar a la población de manera ordenada.
Las familias escaparon en caos absoluto hacia terrenos más elevados, frecuentemente sin documentos ni posesiones esenciales. Niños fueron separados de sus progenitores durante la huida, mientras ancianos y personas con discapacidades enfrentaron dificultades extremas. El 90% de las viviendas en las áreas afectadas son estructuras de barro que se desintegraron completamente bajo la lluvia.
Mozambique padece continuamente desastres naturales vinculados directamente al cambio climático. Las sequías provocadas por El Niño se alternan con inundaciones catastróficas causadas por La Niña. Actualmente, 20.000 personas han sido evacuadas, mientras 100.000 permanecen en refugios temporales saturados carentes de servicios básicos y donde mujeres y niñas quedan expuestas a violencia sexual.
Miles de personas permanecen aisladas en zonas inundadas, bloqueando la llegada de asistencia humanitaria debido a carreteras anegadas y puentes destruidos. Los menores enfrentan amenazas de enfermedades transmitidas por agua contaminada, agravadas por desnutrición que ya afectaba a cuatro de cada diez niños. Cocodrilos también han llegado a poblados debido a las crecidas.
El presidente Daniel Chapo visitó las áreas damnificadas, comprometiendo la habilitación de nuevos alojamientos y asistencia financiera. Sin embargo, las inundaciones se combinan con un conflicto en Cabo Delgado desde 2017 que desplazó 300.000 personas solo en el último trimestre de 2025, agotando recursos disponibles para emergencias adicionales.
La vulnerabilidad de Mozambique ante crisis climáticas y de seguridad se ha vuelto crítica. Se proyectan nuevas lluvias y riesgo elevado de desplazamientos adicionales. Naciones Unidas solicitó apoyo internacional urgente para proporcionar asistencia vital. La Unión Europea envió un avión con suministros de primera necesidad beneficiando entre 30.000 y 50.000 personas.



