Trump se opone al acercamiento comercial que Reino Unido y Canadá mantienen hacia China

Donald Trump mantiene una postura confrontacional hacia sus aliados británico y canadiense. Su reciente crítica se enfoca en sus vínculos comerciales con China, a los que califica de peligrosos y contraproducentes. El presidente estadounidense considera estas relaciones como una amenaza directa a sus intereses geopolíticos y económicos en la región.
La visita del primer ministro británico Keir Starmer a Pekín generó la reacción más inmediata. Trump describió el acercamiento como algo muy peligroso durante una conferencia de prensa. Downing Street respondió rápidamente, enfatizando su compromiso con Estados Unidos y aclarando que Washington había sido informado previamente sobre los objetivos de la misión diplomática.
El Reino Unido justifica su apertura hacia China argumentando que ignorar la presencia económica global del país asiático resultaría contraproducente. Chris Bryant, secretario de Estado para Negocios, señaló que Londres aborda esta relación con cautela y vigilancia constante. La visita produjo acuerdos significativos en visados, agricultura y proyectos de energía verde, además de compromisos de inversión como el de AstraZeneca por quince mil millones de dólares.
Starmer considera fundamental establecer relaciones normalizadas con China para fortalecer la economía británica. Durante un foro empresarial en el Banco de China, el premier destacó los beneficios mutuos del acercamiento. Washington había presionado históricamente a Londres para mantener distancia de Pekín, desde el caso Huawei hasta restricciones en proyectos de infraestructura.
Trump dirigió críticas aún más severas hacia Canadá y su primer ministro Mark Carney. Afirmó que para Canadá la relación con China es aún más peligrosa y que su economía padece deterioro. Amenazó con aranceles adicionales si Carney continúa ejecutando acuerdos comerciales con Pekín, argumentando que Canadá podría convertirse en puerta de entrada para productos chinos hacia Estados Unidos.
El mandatario estadounidense utilizó deliberadamente el término “gobernador” para referirse a Carney, con intención peyorativa. Sugirió que China absorberá completamente a Canadá, destruyendo su tejido empresarial y social. Trump mantiene una estrategia de presión constante sobre sus vecinos y aliados para alinear sus políticas comerciales con su visión de rivalidad competitiva frente a China.



