Costa RicaPolítica

La fragmentación de la oposición costarricense persiste en su apuesta por una segunda vuelta electoral

Sofia Herrera

En Costa Rica, la oposición fragmentada busca desesperadamente prolongar las elecciones hacia una segunda vuelta. Laura Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano respaldada por el presidente Rodrigo Chaves, lidera las encuestas con el 44% de intención de voto. Si supera el umbral del 40%, el oficialismo retendrá el poder sin necesidad de balotaje el próximo domingo.

Al menos cinco candidaturas opositoras compiten por el segundo lugar con la esperanza de forzar una segunda ronda electoral. Ninguna supera el 10% de respaldo según los sondeos más recientes. Los adversarios de Fernández han intensificado sus críticas contra el Gobierno, acusándolo de prácticas antidemocráticas. Sin embargo, las encuestas de las universidades estatales indican una alta probabilidad de victoria oficialista.

La indecisión electoral representa un factor potencialmente determinante. Aproximadamente el 26% del electorado aún no define su voto. Con 3,7 millones de costarricenses convocados a las urnas, existe incertidumbre sobre el comportamiento final de este segmento y su posible contribución a la abstención, que en 2022 alcanzó el 40%.

Los candidatos opositores advierten que una victoria del oficialismo amenazaría la estabilidad democrática de Costa Rica. Particularmente, cuestionan el plan de Chaves de impulsar una reforma constitucional que fortalecería el Ejecutivo y modificaría el Poder Judicial. También rechazan la propuesta de Fernández de aplicar un estado de excepción para combatir el narcotráfico, comparándola con el modelo salvadoreño y argumentando que facilitaría abusos de poder.

Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional encabeza la oposición con el 9% de apoyo. Claudia Dobles de la Coalición Agenda Ciudadana aparece técnicamente empatada con Ramos dentro del margen de error. Dobles enfrenta el desafío de diferenciarse de la impopularidad del anterior gobierno. Ariel Robles del Frente Amplio obtiene el 4%, mientras que José Aguilar Berrocal de Avanza suma el 3%.

A pesar de su rechazo común al presidente Chaves, la oposición exhibe profundas diferencias ideológicas y programáticas. Los partidos tradicionales cargan con el desgaste que el chavismo explota al denunciar décadas de gobierno anterior. Simultáneamente, un amplio sector ciudadano respalda los mensajes oficialistas contra la institucionalidad y las élites políticas históricas del país.

Juan Carlos Hidalgo del Partido Unidad Social Cristiana experimenta un leve repunte en las mediciones finales, mientras que Fabricio Alvarado, el predicador evangélico de 2018, desciende al 1,5%. Este desplazamiento sugiere que sectores conservadores migraron hacia el oficialismo. El Gobierno ha estrechado vínculos significativos con líderes cristianos, ganando apoyo en este segmento electoral tradicionalmente disputado.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar