Más de quinientos desalojados en catorce zonas rurales de Jerez debido a la crecida del río Guadalete

La crecida del río Guadalete ha provocado el desalojo de aproximadamente 500 personas residentes en 14 zonas rurales de Jerez de la Frontera. Las lluvias intensas, los desembalses del pantano de Bornos y las previsiones de más precipitaciones complican significativamente la situación. El nivel de peligro se ha elevado a rojo tras superar el caudal los seis metros.
La barriada rural de La Ina ha sido la más afectada hasta el momento con 247 vecinos desalojados antes de que el agua aislara completamente la zona. La alcaldesa María José Pelayo señaló que la evacuación fue urgente. En viviendas aisladas, lanchas especializadas y un helicóptero de la Guardia Civil realizaron rescates de personas atrapadas sin electricidad ni acceso terrestre.
Las zonas afectadas incluyen Portalillo, El Portal, Las 500, La Corta, La Greduela, Los Cejos del Inglés, Las Pachecas, Los Lagos, Repastaderos, Zarandillas, Lomopardo, Mesas del Corral y Cañada del Carrillo. La Policía Nacional desalojó 172 personas de 82 viviendas en El Portal, mientras que la Guardia Civil evacuó 45 personas en Las Pachecas. Tres núcleos adicionales permanecen bajo vigilancia preventiva.
El Ayuntamiento habilitó el Estadio Chapín como punto de atención y realojo para los vecinos desalojados, donde la Cruz Roja brinda asistencia. Jerez concentró más de 400 de las 700 incidencias registradas por Emergencias 112 en la provincia de Cádiz durante la borrasca Kristin. Además, 27 carreteras provinciales presentan interrupciones de las 47 afectadas en toda Andalucía.
El director general de Aguas de la Junta de Andalucía, Álvaro Real, explicó que enero ha sido uno de los más húmedos del registro histórico. Con la tierra saturada, las escorrentías aumentaron significativamente el cauce de arroyos y ríos. Los embalses alcanzaron cotas muy elevadas, obligando a desembalses continuos.
El momento más crítico ocurrió cuando la pleamar llevó el caudal al nivel rojo con 6,02 metros. Fuentes municipales indicaron que la siguiente pleamar nocturna resultará especialmente complicada. Se prevé que pasen varios días antes de que las familias desalojadas puedan regresar a sus hogares.
Las previsiones meteorológicas no son alentadoras, ya que se esperan más precipitaciones en Cádiz. El pantano de Bornos debe mantener desembalses para conservar un nivel de resguardo del 80% de su capacidad ante posibles avenidas. Aunque las lluvias amainaran este fin de semana, se prevén días muy lluviosos la próxima semana.
Algunos vecinos se han resistido a abandonar sus viviendas durante los desalojos, lo que ha ralentizado las operaciones. La Guardia Civil señaló que muchos no comprenden que la evacuación es por su propia seguridad. Pelayo enfatizó la magnitud del problema: catorce zonas desalojadas demuestran lo grave de la situación.
Las imágenes de vecinos y mascotas siendo rescatados en lanchas y helicópteros recuerdan las inundaciones de 2009, cuando más de 2.000 viviendas resultaron afectadas. Aunque los funcionarios esperan evitar un desastre similar, reconocen la necesidad de estar preparados para cualquier escenario en los próximos días.



