
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se defendió de los cuestionamientos planteados por Esquerra Republicana en el Senado respecto a su ausencia física en Cataluña durante la semana de problemas en Rodalies. Argumentó haber atravesado días de circunstancias muy difíciles y solicitó comprensión a los grupos parlamentarios. Manifestó que apenas había dormido tres horas diarias, pidiendo que se pusieran en su lugar para entender su situación.
Aunque admitió ante el Congreso la falta de coordinación en el servicio ferroviario catalán, rechazó cualquier negligencia. Puente explicó que, pese a no estar presencialmente en Rodalies, había desplegado todo su equipo incluyendo el secretario de Estado y a los presidentes de Adif y Renfe para gestionar la crisis sobre el terreno. Sostuvo que no era posible que todos abandonaran sus funciones y acudieran al mismo lugar simultáneamente.
El ministro justificó su estrategia argumentando la necesidad de atender múltiples frentes de gran importancia. Enfatizó que no había otorgado menor prioridad a Cataluña comparándolo con la tragedia de Adamuz. Subrayó que la división de esfuerzos era una decisión racional ante la complejidad de las situaciones en juego.
Sara Bailac, portavoz de ERC en el Congreso, cuestionó duramente al ministro acusándolo de haber renunciado de facto a su responsabilidad al no asumir personalmente el liderazgo de la crisis. Afirmó que el caos descomunal registrado en Rodalies debería haber sido motivo suficiente para que Puente se desplazara. La diputada republicana reclamó para Cataluña infraestructuras bien gestionadas y seguras, fundamentadas en inversión, competencia y dirección efectiva. Señaló que el colapso había transformado la vida cotidiana de cientos de miles de personas.
Bailac concluyó que paralizar Rodalies significa paralizar Cataluña y sabotear su economía, insistiendo al ministro en abandonar las excusas y resolver definitivamente la crisis. Eduard Pujol, portavoz de Junts en el Senado, fue más severo, exigiendo en varias ocasiones la dimisión de Óscar Puente por la situación en alta velocidad y Rodalies. Advirtió que su grupo había prevenido previamente sobre estos problemas y proclamó categóricamente que la situación había llegado a su fin.



