Isabel Díaz Ayuso se niega a acatar la prohibición de entrada a menores de dieciocho años en las corridas de toros

Isabel Díaz Ayuso mantiene una pasión profunda por la tauromaquia desde su juventud. Su conexión con este mundo se remonta a su participación en tertulias taurinas radiofónicas en el pueblo de su padre. En la plaza de Las Ventas, los aficionados reconocen y corean su nombre. Toreros destacados como Morente le han brindado sus despedidas, y sostiene excelentes relaciones con figuras contemporáneas del toreo internacional.
El Ministerio de Juventud e Infancia propone prohibir el acceso de menores a las plazas de toros. Esta iniciativa ha generado una respuesta contundente desde la administración madrileña. El Gobierno de la Comunidad de Madrid no solo rechaza esta medida, sino que intensificará sus acciones para promover la participación de jóvenes y familias en corridas. El consejero Carlos Novillo afirma que buscan fomentar un relevo generacional en la afición.
La propuesta surge de una reforma de la LOPIVI impulsada por el Gobierno central. Esta legislación busca prohibir la participación y asistencia de menores en espectáculos con violencia animal. El proyecto ya ha sido remitido a los ministerios para su aprobación en el Consejo de Ministros. La medida responde a recomendaciones internacionales sobre protección infantil.
Desde la Casa de Correos, la respuesta ha sido tajante. Novillo argumenta que la propuesta coarta libertades fundamentales y ataca tradiciones culturales profundamente enraizadas. Predice una respuesta social que reforzará el apoyo a la fiesta taurina. El Gobierno madrileño ve en esta iniciativa un ataque a la identidad cultural española y promete resistencia activa.
La ministra Sira Rego justifica la prohibición argumentando que la exposición temprana a violencia desensibiliza a los menores. El Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas recomendó esta medida para prevenir efectos perjudiciales. Sin embargo, esta postura contrasta con la transmisión tradicional de la afición taurina, que históricamente pasa de generación en generación dentro de las familias.
Ayuso defiende la tauromaquia como un arte universal que trasciende fronteras. Durante la Feria de San Isidro, enfatizó que representa la hispanidad pura. Asegura que algunos confunden el animalismo con hostilidad hacia tradiciones españolas. La presidenta ha dejado clara su determinación: no cerrará las puertas de las plazas a ningún menor, independientemente de las disposiciones gubernamentales.



