
La Generalitat enfrentó hoy una sesión parlamentaria complicada tras su peor semana legislativa. La oposición unida exigió más renuncias por la crisis de Rodalies, considerando insuficientes los ceses de dos directivos de Renfe y Adif ejecutados el lunes pasado.
Todos los grupos parlamentarios, desde la CUP hasta el PP, pidieron la dimisión de Sílvia Paneque, consellera de Territori y responsable política del colapso ferroviario. También reclamaron responsabilidades del ministro de Transportes Óscar Puente, ya que Renfe opera Rodalies bajo su jurisdicción ministerial.
Mònica Sales, líder de Junts, afirmó que Cataluña se desmorona progresivamente con caos permanente. Señaló que el país ha tocado fondo, extendiendo el problema a sanidad y educación. Josep Maria Jové de ERC rechazó que dos dimisiones recientes solucionaran el asunto, exigiendo responsabilidades a Paneque y Puente específicamente.
Alejandro Fernández del PP cuestionó si era necesaria una muerte para reconocer el estado catastrófico ferroviario. Joan Garriga de Vox pidió dimisiones en bloque del Gabinete y elecciones anticipadas. Xavier Pellicer de la CUP advirtió sobre garantías inexistentes de normalización próxima del servicio.
Sílvia Orriols de Aliança Catalana denunció pagar impuestos europeos para servicios tercermundistas, culpando a Junts y ERC de investiduras políticas fallidas. Jéssica Albiach de los comunes consiguió compromisos de reducción tarifaria para compensar futuras interrupciones.
Albert Dalmau, en funciones presidenciales, descartó dimisiones gubernamentales. Afirmó que el president mantiene confianza total en sus consellers y pidió disculpas por la semana difícil. Justificó la suspensión de Rodalies priorizando seguridad sobre movilidad ciudadana, con una hoja de ruta acordada con ERC para mejorar infraestructuras e incorporar nuevos trenes mediante una sociedad mixta Estado-Generalitat.



