
José Manuel Albares rechaza la afirmación del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien sostuvo que la Unión Europea depende de Estados Unidos para garantizar su seguridad. El ministro de Asuntos Exteriores español expresó su desacuerdo durante un evento en Bruselas conmemorativo del 40 aniversario de la adhesión española a la UE. Albares rechaza la dependencia estadounidense de forma contundente ante los medios de comunicación.
Durante un coloquio posterior, el ministro fue más allá de su rechazo inicial y abogó abiertamente por la creación de un ejército europeo integrado. Esta posición contrasta directamente con la opinión de Rutte, quien también rechazó esta posibilidad en su comparecencia ante el Parlamento Europeo. Albares considera esencial la integración militar europea para evitar someterse a fuerzas externas que usen brutalidad y coerción contra los países del continente.
El ministro español enfatizó que fortalecer la defensa europea no contradice la alianza transatlántica, sino que la complementa. Recordó que la integración defensiva fue uno de los objetivos iniciales del proyecto europeo hace décadas, aunque fue abandonado en ese momento. La fortaleza europea beneficiaría la seguridad euroatlántica, argumentó Albares, presentando su propuesta como una evolución lógica del compromiso europeo con la defensa común.
Albares cuestionó directamente la propuesta alternativa de mantener 27 ejércitos nacionales separados en los países miembros. Planteó una pregunta retórica sobre cuál sería más efectivo: preservar la fragmentación actual o consolidar una única estructura defensiva europea. Un ejército unificado protegería mejor la soberanía europea que múltiples fuerzas nacionales operando de forma independiente y potencialmente descoordinada.
Rutte respondió elogiando los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump por aumentar el gasto militar en la OTAN. Afirmó que sin la presión de Trump, países como España, Italia, Bélgica y Canadá nunca habrían incrementado sus presupuestos de defensa al 2 por ciento del producto interno bruto. El funcionario holandés subrayó que Trump ha motivado aumentos sin precedentes en gastos defensivos entre los aliados europeos de la alianza atlántica.
Rutte advirtió contra la idea de que Europa pudiera defenderse de manera independiente sin el paraguas nuclear estadounidense. Señaló que alcanzar una capacidad defensiva autónoma requeriría aumentar el gasto militar a porcentajes mucho mayores del producto interno bruto y desarrollar arsenal nuclear propio. El costo de la defensa autónoma sería económicamente insostenible, argumentó, requiriendo miles de millones de euros adicionales y sacrificando la garantía de seguridad que proporciona Estados Unidos a través de su disuasión nuclear.



