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PP y PSOE se recriminan mutuamente el número de víctimas de la dana durante un tenso interrogatorio a la delegada del Gobierno en España

Esteban Ortega

Durante una sesión del Senado en la comisión de investigación sobre la dana, Pilar Bernabé compareció como delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Su declaración generó tensión significativa entre representantes políticos, quienes cuestionaron su gestión durante la tragedia que causó 230 muertes. Aunque Bernabé evitó ser imputada en el proceso judicial, tanto la Generalitat Valenciana como los investigados la señalaron con críticas directas sobre su responsabilidad administrativa.

Bernabé ocupaba posiciones clave en agencias estatales el día de la catástrofe. Previamente había admitido ante la jueza que se enteró del desbordamiento del barranco del Poyo por una alcaldesa, no por la Confederación Hidrográfica del Júcar. En el Senado negó la existencia de un «apagón informativo» y responsabilizó al Partido Popular por retrasos en obras de encauzamiento que el Gobierno central tampoco ha completado.

El intercambio más intenso ocurrió con Luis Santamaría del PP, quien cuestionó su gestión. Bernabé atacó la administración Rajoy por inacción previa. Santamaría respondió con dureza: «¿Sabe dónde hubo fracaso? En el suyo, donde hay 230 víctimas mortales». La delegada contra argumentó culpando a Salomé Pradas por no convocar el Cecopi a tiempo y no priorizar medidas de confinamiento y seguridad.

Bernabé defendió que la Confederación Hidrográfica alertó múltiples veces durante el día. Aseguró que la entidad envió diez correos desde las dieciséis horas informando sobre lluvia en la cabecera del Poyo. Sin embargo, según su relato, estos avisos no fueron procesados adecuadamente por el 112 ni por el Centro de Emergencias regional. Reconoció cierta responsabilidad en la coordinación pero mantuvo que la dirección de emergencias correspondía exclusivamente a la Generalitat.

La delegada responsabilizó directamente al jefe de gabinete de Carlos Mazón por redactar de forma «errónea» el ES-Alert. Presentó un mensaje de WhatsApp de José Manuel Cuenca a Pradas diciendo «De confinar nada, Salo» minutos antes del envío de la alerta. Según Bernabé, este mensaje influyó para que la primera alerta no incluyera instrucciones de confinamiento, aunque ella afirmaba haber dado por sentado que se incluirían.

Durante interrogatorios posteriores, Bernabé reconoció que el Cecopi concentró toda su atención hasta las diecinueve horas en una posible rotura de la presa de Forata. Explicó que esto ocurrió por advertencias de Polo sobre esa amenaza, aunque él no mencionó el peligro inmediato del barranco del Poyo. Finalmente atribuyó a la Generalitat el no informar en el Cecopi sobre la avalancha de llamadas de emergencia al 112 durante la crisis.

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