
Junts ha conseguido convocar un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Barcelona para este viernes, utilizando los 11 concejales que posee, cifra mínima requerida por la normativa municipal. La sesión debatirá la crisis de Rodalies a las 9:30 horas, inmediatamente antes del pleno ordinario mensual. Se votará un texto que critica el colapso estructural del servicio y reprueba la gestión de la Generalitat durante la paralización del transporte.
El alcalde Jaume Collboni calificó la situación como “inadmisible e intolerable” durante el quinto día de la crisis. Enfatizó que este tipo de incidente no debe repetirse en el futuro. Destacó que tanto el Gobierno catalán como el español han mantenido informados a los usuarios y presentado disculpas, acciones que considera prioritarias en estos casos de emergencia.
Collboni subrayó que el Ayuntamiento garantizó completamente la movilidad urbana mediante refuerzo de autobuses, información y presencia de Guardia Urbana. Exigió a los gobiernos superiores que restauren la normalidad del servicio con la mayor rapidez posible. Reclamó investigaciones profundas sobre las causas estructurales y depuración de responsabilidades entre los operadores Renfe y Adif.
El alcalde atribuyó parte de los problemas a inversiones históricamente insuficientes en infraestructuras. Indicó que cualquier falta de gestión debe ser identificada y sancionada correspondientemente. Respondiendo a críticas sobre su ausencia durante la crisis, argumentó que el Ayuntamiento se enfocó en resolver operativamente los problemas en lugar de hacer comentarios.
Finalmente, Collboni aclaró un error de comunicación relacionado con un post de Instagram celebrando un reportaje de Vogue sobre Barcelona. Reconoció que fue un fallo del equipo de comunicación difundido inadecuadamente durante el fin de semana, sin mayor trascendencia institucional.



