
El magistrado Antonio Piña ha rechazado la solicitud del PSOE de imputar nuevamente a María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP, y a su expareja Ignacio López del Hierro. La decisión cierra la petición socialista de investigarlos por su posible participación en maniobras para proteger al partido conservador en el caso Gürtel. Piña asume la instrucción tras la jubilación del juez Manuel García-Castellón en 2024.
Los socialistas habían argumentado que existían indicios suficientes para investigar a Cospedal y López del Hierro. Reclamaban que se divulgaran audios grabados por el comisario José Manuel Villarejo que, según el PSOE, evidenciaban la conexión de la política del PP con la trama delictiva. También denunciaban que el juzgado había ocultado estas pruebas durante años sin justificación aparente.
Cospedal y su expareja fueron imputados en 2021 en la Operación Kitchen, la supuesta trama parapolicial dirigida durante el mandato del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz en el Gobierno de Mariano Rajoy. El objetivo presuntamente era obtener documentación comprometedora guardada por el extesorero Luis Bárcenas sobre el PP. García-Castellón decidió no procesarlos, decisión avalada por la Sala de lo Penal en abril de 2022.
El PSOE acusó al juzgado de ignorar deliberadamente pruebas de cargo contra Cospedal y denunció impedimentos para ejercer la acción penal. Los socialistas afirmaron que se había trazado una línea roja en la investigación sobre la participación del PP en Kitchen y otros encargos ilícitos al comisario Villarejo, lo que favorecería la impunidad de responsables.
Piña respondió duramente, calificando el escrito del PSOE como “contrario a la verdad” y con “carácter injurioso”. Acusó a los socialistas de buscar deslegitimar su actuación y la de la Fiscalía de forma perversa. El magistrado señaló que la publicación de estas acusaciones en medios de comunicación afecta su honor e impacta negativamente en la confianza ciudadana en la justicia.



