
Economistas mexicanos advierten que México enfrenta desafíos que trascienden el comercio bilateral. En un encuentro reciente con lectores, expertos debatieron cómo el país requiere fortalecer su posición interna más allá de negociaciones comerciales. La incertidumbre global demanda atención a múltiples frentes simultáneamente para lograr estabilidad económica.
Valeria Moy enfatizó que México debe mejorar infraestructura fronteriza, aduanal y portuaria, pero también invertir en salud y educación. Sin estos pilares internos, México negocia desde debilidad. Las previsiones de crecimiento cercanas al 1,5% dependerán de decisiones sobre inversión pública y privada. La economista advirtió que cualquier recuperación no garantiza un desempeño favorable durante el año.
La reforma al Poder Judicial mexicano genera incertidumbre empresarial significativa. Moy señaló que los empresarios evitarán el sistema legal ante la incertidumbre y calificó la reforma como un punto de inflexión histórico. Esquivel agregó que empresas medianas sufrirán mayores impactos, careciendo de recursos para navegar escenarios desconocidos como las grandes corporaciones.
Respecto a negociaciones comerciales, el presidente estadounidense utiliza amenazas como estrategia constante de negociación. Moy mantiene optimismo sobre la continuidad del tratado, anticipando que México y Canadá harán concesiones. Esquivel sugiere que eventualmente Trump buscará mostrar logros, aunque mantendrá la presión como herramienta negociadora habitual.
El discurso reciente del primer ministro canadiense Mark Carney en Davos simboliza un realineamiento geopolítico global en curso. Ambos economistas reconocen que Canadá busca acuerdos que México ya posee pero no aprovecha adecuadamente. La trilateralidad permanece como única estrategia viable para negociar desde mayor fortaleza frente a Estados Unidos.
A pesar del panorama complejo, los expertos evitan catastrofismo. La situación requiere adaptación, no desesperación. La globalización transformó sus mecanismos tradicionales, obligando a repensar estrategias comerciales. Funcionamiento coordinado entre los tres países de Norteamérica representa la mejor defensa contra presiones externas en un mundo volátil.



