
La breve pausa política tras los descarrillamientos de Adamuz, que dejó 43 fallecidos, y Barcelona, donde perdió la vida un maquinista de 27 años, representa una farsa gubernamental para evitar cuestionamientos sobre la administración ferroviaria. Así lo ha expresado Isabel Díaz Ayuso, presidenta madrileña, criticando duramente al Gobierno de Pedro Sánchez por “ocultar problemas bajo la alfombra” en relación con la tregua que caracterizó las primeras horas posteriores al accidente cordobés.
Ayuso ha rechazado categóricamente la idea de consenso político en torno a estos hechos. Según la presidenta, la ley del silencio impide exigir responsabilidades sobre lo ocurrido. Afirma que el Ejecutivo nacional no invierte adecuadamente en infraestructuras ferroviarias y favorece al independentismo vasco y catalán mediante concesiones presupuestarias, dejando desatendido el resto del territorio español.
Durante su intervención radiofónica, Ayuso ha cuestionado la seguridad de la red ferroviaria con afirmaciones sobre el desconocimiento de las condiciones de los trenes, el temor de maquinistas a acudir al trabajo y la contratación de unidades incapaces de transitar ciertos túneles. Ha dirigido críticas frontales al ministro de Transportes, Óscar Puente, acusándolo de priorizar la propaganda sobre medidas rigurosas y de utilizar recursos ministeriales para obtener visibilidad en redes sociales.
La presidenta ha señalado que el Gobierno presenta una imagen deteriorada de la red ferroviaria y modifica constantemente su posición respecto al estado de las vías. Critica que se invoquen logros pasados sobre puntualidad y seguridad mientras los problemas persisten. Denuncia que existe floritura en la gestión pero carece de fundamento real, argumentando que la ideología y el sectarismo perpetúan los problemas nacionales.
Más allá de los temas ferroviarios, Ayuso ha ampliado su ataque a la gestión general del Gobierno, incluyendo malversación económica, debilitamiento institucional ejemplificado en la condena del ex fiscal general Álvaro García Ortiz, y el favorecimiento del independentismo. Predice un desenlace “abrupto y muy duro” para el modelo político actual, resultando en un “choque absoluto” para España.
Respecto a su gestión madrileña, Ayuso ha dedicado escaso tiempo durante la entrevista. Ha mencionado únicamente los grandes eventos previstos en la región y el posicionamiento internacional de la capital. Sobre las relaciones con la oposición, ha indicado que las reuniones periódicas han terminado tras considerarlas improductivas y ofensivas, descartando futuras convocatorias de este tipo.



