
El secretario general del sindicato Semaf, Diego Martín Fernández, fue entrevistado tras anunciar una convocatoria de huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero. Esta medida llega en medio de la controversia sobre la seguridad ferroviaria tras el accidente en Adamuz que causó al menos 43 muertes. El dirigente sindical explicó las razones detrás de la decisión del colectivo de maquinistas.
Los maquinistas se rehúsan a reanudar labores en el servicio de Cercanías de Cataluña por falta de garantías suficientes de seguridad. Después del descarrilamiento en Gelida y otro incidente posterior, se estableció un protocolo que exigía auditoría de infraestructuras y revisión completa de líneas. Aunque Adif realizó inspecciones que inicialmente dieron resultado positivo, los desprendimientos continuaron ocurriendo en la zona.
Desde el sindicato Semaf señalan que sorprendió el anuncio de reapertura del servicio cuando el procedimiento de seguridad aún no se había completado. Los maquinistas consideran que la prioridad debe ser preservar la integridad de trabajadores y usuarios. El sindicato advierte sobre el peligro de que la dirección ignore los reportes de riesgo comunicados directamente por los conductores, una práctica que denuncian ya ocurrió previamente.
El dirigente de Semaf respondió a declaraciones del ministro Óscar Puente, quien sugirió que el estado emocional de los maquinistas tras los accidentes recientes influía en la convocatoria de huelga. Martín Fernández rechazó esta caracterización, afirmando que las decisiones del colectivo son independientes del estado anímico y subrayando la profesionalidad del sector. Considera anómalo que dos accidentes similares ocurran en 48 horas sin escuchar a los profesionales.
El sindicato sostiene que la huelga es el único mecanismo legal disponible para impulsar cambios en el sector y exigir que se atiendan sus advertencias de seguridad. Confirmó que se reunirán con el ministro para dialogar. Además, Martín Fernández señaló que las limitaciones de velocidad en tramos Madrid-Barcelona llegan tras más de dos años de incidencias previamente reportadas sin respuesta hasta los últimos accidentes.



