España

El personal del Hospital La Paz protesta en la calle por condiciones que califican de infrahumanas y moralmente inaceptables

Esteban Ortega

Pese a la lluvia, decenas de sanitarios, administrativos y ciudadanos se concentraron el miércoles en la plaza del Hospital La Paz para protestar contra el hacinamiento de pacientes y la falta de recursos humanos. La manifestación coincidió con la huelga de las Urgencias traumatológicas y de adultos del centro, que se extendió hasta el jueves. El sindicato Trabajadores en Red La Paz-Área Norte organizó esta reivindicación después de que el Servicio Madrileño de Salud estableciera servicios mínimos del 93%, una cifra considerada abusiva por los convocantes.

Líderes políticos de Más Madrid y PSOE participaron en la protesta. Manuela Bergerot criticó que el Hospital La Paz, una joya de la sanidad madrileña, se encuentre en situación límite por los recortes en enfermería y otros servicios. Argumentó que el cierre de Urgencias extrahospitalarias y la falta de médicos en los servicios abiertos responden a una estrategia de privatización sanitaria mediante la gestión de empresas como Quirón.

El enfermero Alejandro Vilches describió condiciones infrahumanas en las Urgencias Generales. Una sala con capacidad para 12 camas albergaba 22 pacientes acostados y 7 en sillones. Algunos permanecían tumbados en pasillos sin vigilancia ni medios necesarios. El hacinamiento se agrava por los virus respiratorios de la temporada, obligando al personal a trasladar pacientes a sillones mientras esperan que familiares los recojan para liberar camas de quirófano.

Rosa María Crespo, administrativa del Hospital Materno Infantil, describió las condiciones como vergonzosas. Su padre esperó más de un día en Urgencias sin recibir atención adecuada. Otra administrativa de 40 años señaló que antes hacían guardias cada dos fines de semana, ahora trabajan prácticamente todos los sábados y domingos. Los recortes desde octubre redujeron el personal de cinco a tres administrativos en turnos de Urgencias Generales.

Gloria Hernanz, técnica en cuidados auxiliares de enfermería, denunció que la gerencia incumple los servicios mínimos prometidos. Faltaban administrativas en Atención al Paciente e Admisión según lo establecido. Las Urgencias amanecían saturadas constantemente. Atribuyó el colapso a una Atención Primaria debilitada, señalando que de 190 pacientes posibles, al menos 100 acuden por problemas menores, formando un cuello de botella.

Los manifestantes exigieron ratios seguras para pacientes y espacios auxiliares que abran automáticamente cuando aumente la presión asistencial. El martes por la noche, una sala habilitada para 32 camas albergaba 45 pacientes, mientras otra con capacidad para 12 contenía 28. Hernanz subrayó que las instalaciones están deterioradas, con camas de 1961, reflejando la falta de inversión en infraestructura.

Médicos de centros de salud cercanos acudieron para apoyar a compañeros. Explicaron que el Plan de Urgencias Extrahospitalarias de 2022 dejó un tercio de dispositivos sin equipos completos y sin médicos. Si la Atención Primaria colapsa, es imposible funcionar, advierten. Una enfermera de 27 años reconoció trabajar nerviosa por temor a que algo salga mal. En los últimos tres meses, casi diariamente presentan partes al juez de guardia por incapacidad de proporcionar cuidados necesarios.

La enfermera describió la situación como una bomba a punto de estallar, siendo este el peor año de los cuatro trabajando en el hospital. Expresó vergüenza por tumbar pacientes en pasillos sin opciones mejores. El portavoz del Gobierno regional minimizó la protesta, sugiriendo que debería dirigirse al Ministerio de Sanidad para reclamar plazas de médicos y sanitarios.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar