España valora la propuesta de Trump para integrarse en la Junta de Paz de Gaza

El Gobierno español analiza actualmente la propuesta del presidente Trump de participar en un organismo internacional dedicado a la supervisión de la reconstrucción de Gaza. Aún no ha comunicado su decisión definitiva sobre si aceptará o rechazará la invitación. Según informes de La Moncloa, España mantiene conversaciones con sus aliados europeos que también han sido convocados a este foro diseñado por la administración estadounidense.
Trump ha manifestado su descontento ante las negativas de ciertos países. Cuando se enteró de que el presidente francés Emmanuel Macron declinaba la invitación, respondió con amenazas comerciales. Macron rechazó las presiones estadounidenses en Davos, defendiendo los principios de respeto y legalidad internacional frente a lo que calificó como intimidación.
La Junta de la Paz funcionaría bajo la dirección del presidente estadounidense, quien tendría amplias facultades para determinar su composición. El organismo se concibió inicialmente para supervisar la reconstrucción de Gaza tras el conflicto de dos años. Washington requiere contribuciones de mil millones de dólares de los países que aspiren a posiciones permanentes en esta estructura.
Trump aspira a expandir el mandato más allá de Gaza, interviniendo en otros conflictos internacionales. Esta intención ha generado preocupaciones sobre si pretende debilitar las Naciones Unidas. El secretario general de la ONU ha reafirmado que la Asamblea General representa el parlamento de las naciones y ha subrayado la importancia de mantener la unidad mundial para promover paz y derechos humanos.
Aproximadamente cincuenta países han sido invitados, incluyendo la Comisión Europea. Rusia no ha respondido formalmente a la convocatoria, mientras que Bielorrusia ha aceptado entusiastamente. Israel, por su parte, se opone a la participación de Turquía y Qatar. Numerosas naciones europeas han manifestado reservas sobre esta iniciativa.
El comité ejecutivo del organismo estaría integrado por figuras clave de la administración estadounidense, incluidos el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner y otros funcionarios. La Junta carecería de poderes ejecutivos reales, limitándose a supervisar la implementación de fases posteriores del acuerdo de paz que contemplan la retirada de fuerzas israelíes y el desarme de Hamás.
La firma formal de la creación de la Junta estaba prevista en Davos, pero la iniciativa enfrenta resistencia generalizada. El presidente Sánchez canceló su asistencia al foro por una situación de emergencia doméstica. Europa responde de manera coordinada a las nuevas presiones estadounidenses relacionadas con aranceles y otras medidas comerciales coercitivas.



