Los Reyes visitan la zona de la tragedia y subrayan cómo un país demuestra su nivel atendiendo las emergencias

Los Reyes Felipe y Letizia realizaron una visita de tres etapas por la zona afectada por la tragedia ferroviaria. Iniciaron su recorrido en Adamuz, donde examinaron de cerca los vagones siete y ocho del tren Iryo que descarriló. Hablaron con personal de rescate, bomberos, médicos y vecinos que participaron en las labores de emergencia. Felicitaron especialmente a Julio, un adolescente de dieciséis años que fue de los primeros en ayudar a los heridos aquella noche.
El joven Julio relató su experiencia a los monarcas y a la prensa. Comentó que él y un amigo estaban pescando cuando ocurrió el siniestro, por lo que acudieron inmediatamente. Sacaron víctimas de los vagones hasta la llegada de profesionales. También se encontraba presente Gonzalo Sánchez, quien utilizó su quad para rescatar a dieciséis personas atrapadas en los trenes. Permaneció en el lugar desde las 20:30 hasta las 3:00 de la madrugada y describió los restos como un “amasijo de hierro”.
Posteriormente, los Reyes se trasladaron a Córdoba para visitar el centro cívico Poniente, donde aguardaban las familias de personas aún no identificadas que viajaban en los trenes. La visita fue breve y emotiva, durando solo minutos. Los monarcas quisieron mostrar respeto y transmitir el apoyo nacional a los familiares afectados por la tragedia. El Rey explicó después que intentaron conocer sus circunstancias con la mayor delicadeza posible.
La jornada culminó en el hospital Reina Sofía de Córdoba, donde los Reyes se interesaron por el estado de las personas hospitalizadas. El monarca destacó que los servicios médicos actuaron con rapidez y eficacia. Afirmó que la situación podría haber sido más grave sin la profesionalidad de quienes atendieron la emergencia. Subrayó que la calidad de respuesta ante crisis refleja el nivel y fortaleza de un país.
La reina Letizia añadió un mensaje sobre responsabilidad colectiva ante las tragedias. Enfatizó que la sociedad no debe apartar la vista durante la reconstrucción después de catástrofes como esta. El Rey elogió la dedicación y entrega de todos los profesionales implicados en las tareas de rescate y atención a víctimas, independientemente de su origen institucional.



