Chile: un futbolista y su madre pierden la vida atrapados en el devastador incendio de Lirquén

El domingo, cuando las llamas devastaron Lirquén, localidad portuaria del centro-sur chileno con aproximadamente 20 mil habitantes, el futbolista Álvaro Alexis Aroca, de veinte años, y su madre Paola Bustamante quedaron atrapados en su domicilio. El megaincendio los convirtió en dos de diecinueve fallecidos durante ese fin de semana que conmovió a Chile.
Las circunstancias exactas dentro de la vivienda permanecen desconocidas. Sus cercanos especulan que Álvaro, quien se recuperaba de una intervención quirúrgica, tenía movilidad limitada. Presuntamente buscaron refugio en el baño junto a sus mascotas, donde finalmente fueron alcanzados por el fuego que arrasaba múltiples zonas del territorio.
Nelson Aroca Basaur, padre de Álvaro y esposo de Paola, salió de casa cuando aparentemente todo era seguro. Al regresar, encontró solo devastación. Describió a su hijo como “un ángel” y a su esposa como una persona apasionada por su fe, caritativa y dedicada al trabajo comunitario.
Lirquén, sector costero de la región de Biobío, fue arrasado casi ochenta por ciento por las llamas. Conocida como zona cero de los incendios forestales, esta localidad de la comuna de Penco quedó mayormente destruida. Diecisiete de las diecinueve muertes ocurrieron aquí. Muchos perdieron familiares, mascotas y viviendas durante el fin de semana.
Álvaro estudiaba cuarto año de Geología en la Universidad Andrés Bello, destacando en microscopía óptica e interesado en petrología. Se describía como persona versátil. Jugaba esporádicamente en el centro deportivo Lord Cochrane de Concepción, aunque participaba activamente en actividades sociales de la institución.
El club lamentó profundamente su fallecimiento. Francisco Barra, presidente de la rama de fútbol, recordó su participación en la liga. Patricia Salinas, presidenta del club, expresó que el impacto de perder a un miembro tan joven junto a su madre resultaba irreparable.
Su abuelo, Exequiel Aroca Cuevas, fue cabo primero de Carabineros asesinado el treinta de agosto de mil novecientos setenta y dos frente a la sede del Partido Socialista en Concepción, durante represión de manifestaciones callejeras. Nelson Aroca publicó en dos mil catorce una fotografía de su hijo niño uniformado como carabinero, expresando emoción y orgullo por lo que consideraba sería su destino.



