
Mariana González de Tudares, hija del líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, presentó una denuncia pública sobre irregularidades en el proceso judicial de su esposo. El comunicado cuestiona la sentencia de 30 años de prisión impuesta a Rafael Tudares Bracho, calificando el expediente como carente de fundamentos probatorios y denunciando lo que considera un fraude a la justicia.
González reveló haber sido víctima de múltiples intentos de extorsión coordinados en diversos espacios. Estos actos ocurrieron en embajadas, oficinas del Arzobispado y organismos que públicamente defienden derechos humanos. Los involucrados incluían personas vinculadas con autoridades, representantes eclesiásticos e individuos que afirmaban representar instituciones importantes, según su relato.
En todos los casos de extorsión, el mensaje transmitido fue idéntico. Los extorsionadores exigían que Edmundo González renunciara a su causa política como condición para liberar a Tudares. Estos hechos ocurrieron ante testigos, lo que permitiría corroborar la denuncia presentada por la familia.
Rafael Tudares fue detenido por la policía política en Caracas a principios de 2024 mientras llevaba sus hijos a la escuela. Las acusaciones en su contra incluyen terrorismo, asociación para delinquir y legitimación de capitales. Su familia sostiene que es víctima de represalias dirigidas indirectamente contra el líder opositor, su suegro.
González denunció deficiencias fundamentales en el proceso judicial. Afirmó que el juicio carece de testigos y evidencias demostrables contra su esposo. Además, precisó que nunca tuvo acceso al expediente completo ni se le permitió contratar una defensa privada para su representación legal adecuada.



