
La Corte Suprema rechazó los recursos de apelación presentados por el exministro José Luis Ábalos y su colaborador Koldo García contra sus órdenes de encarcelamiento preventivo. El tribunal confirmó que ambos permanecerán en prisión mientras aguardan juicio, previsto para abril próximo. Enfrentan acusaciones de corrupción y pertenencia a organización criminal por irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia.
La decisión judicial se fundamentó en evitar el riesgo de fuga de los acusados considerando la gravedad de los delitos imputados y la proximidad del proceso. El tribunal estimó que las circunstancias justificaban mantener ambas detenciones preventivas sin opciones de libertad bajo fianza. Tanto fiscales como acusadores particulares solicitaron días atrás que continuaran encarcelados.
Los magistrados subrayaron que los indicios de culpabilidad se fortalecen continuamente con nueva información disponible. Especialmente respecto a Ábalos, las pruebas que sustentan su participación en los presuntos delitos resultan sólidas y convincentes. Los delitos investigados incluyen organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación de fondos públicos.
El tribunal desestimó el argumento de que la condición de diputado protegía a Ábalos de medidas cautelares. Señaló que precisamente su posición como funcionario ejecutivo permitió cometer los delitos alegados, por lo que no puede escudarse en su cargo para evadir responsabilidad penal. Su estatus político no lo exime de las medidas necesarias para garantizar su presentación en juicio.
Finalmente, la Sala rechazó que exista certeza sobre una condena futura, pero reconoció que el peligro de una sentencia condenatoria es significativamente alto. En consecuencia, el riesgo de que los acusados intenten fugarse también resulta elevado. Esta evaluación fundamentó mantener las órdenes de prisión preventiva hasta la celebración del juicio oral.



