
José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete de Carlos Mazón, compareció nuevamente ante los tribunales para colaborar en la investigación sobre los eventos del 29 de octubre de 2024. Durante esta cuarta declaración, intentó proporcionar acceso a su dispositivo móvil mediante su tarjeta SIM. El objetivo era recuperar comunicaciones cruciales intercambiadas durante el día de la dana, cuando la tragedia causó 230 muertes en la región de Valencia.
Los peritos informáticos no lograron acceder a los mensajes de WhatsApp que Cuenca había enviado y recibido con el expresidente, la consejera Salomé Pradas, el secretario autonómico de Emergencias y otros funcionarios clave. El teléfono iPhone 14 había sido formateado completamente antes de su entrega a las autoridades, eliminando toda información almacenada en él.
Los técnicos detectaron un vacío temporal preocupante en los datos disponibles. Faltaban por completo los mensajes entre junio y julio de 2024, y nuevamente entre junio y julio de 2025. Con las personas mencionadas no constaba comunicación alguna, ni enviada ni recibida, según los registros que pudieron analizar.
La defensa legal presentó una solicitud formal ante el tribunal para obtener autorización de Cuenca. Se busca contactar directamente a Meta para recuperar los mensajes de WhatsApp desde sus servidores. El exjefe de gabinete autorizó que se realizaran estas gestiones y que se consultara con la Policía Judicial para determinar si es posible recuperar la información.
Cuenca accedió a los juzgados discretamente por el garaje en un vehículo. Momentos tensos marcaron sus anteriores comparecencias, cuando familiares de las víctimas lo confrontaron sobre su actuación durante la emergencia y le expresaron su descontento de manera directa.
El actual asesor del expresidente había entregado voluntariamente su tarjeta SIM durante una comparecencia anterior. Su móvil fue reseteado en el momento preciso de su devolución a la administración, lo que impidió la preservación de datos sensibles que ahora la investigación requiere examinar.
En declaraciones previas, Cuenca había argumentado que carecía de copias de seguridad de sus mensajes con Pradas. Sin embargo, la consejera imputada proporcionó posteriormente las comunicaciones que había mantenido con él. Estos mensajes revelaban conversaciones sobre confinamiento, alertas de emergencia y coordinación administrativa durante el momento crítico de la crisis.
La Dirección General de Tecnologías de la Información de la Generalitat confirmó en un informe que el dispositivo devuelto había sido completamente limpiado. Todas las aplicaciones y archivos fueron borrados antes de su entrega formal a las autoridades técnicas, comprometiendo la recuperación de datos desde el terminal mismo.



