Francia desplegará sus medios terrestres, aéreos y marítimos para respaldar su presencia militar en Groenlandia

La insistencia de Donald Trump en obtener Groenlandia, la extensa isla ártica bajo soberanía danesa, continúa generando respuestas en el continente europeo. Tras el anuncio de Noruega y Suecia sobre el envío de personal militar, Alemania y Francia decidieron también desplegar fuerzas en la región. Estos movimientos responden a ejercicios militares que Dinamarca ha organizado con participación de aliados europeos y de la OTAN.
Alemania movilizó a trece miembros de la Bundeswehr para integrar un equipo de reconocimiento en Groenlandia. Estos militares llegaron a Nuuk mediante un avión Airbus A400M según el ministerio de defensa germano. La misión busca evaluar condiciones para apoyo militar a Dinamarca enfocado en garantizar la seguridad regional y mejorar capacidades de vigilancia marítima.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, señaló que la operación responde a amenazas de China y Rusia en el Ártico. Ambas potencias utilizan militarmente la región de manera creciente, cuestionando la libertad de tráfico, comunicaciones y comercio. Rusia respondió mediante su embajada en Bruselas, calificando estas preocupaciones como mito y acusando a la OTAN de utilizar declaraciones estadounidenses para promover una agenda antirrusa y antichina.
Francia desplegó un pequeño contingente de quince soldados especializados en alta montaña después de que Dinamarca lo solicitara. Emmanuel Macron anunció que reforzaría el equipo con medios terrestres, aéreos y marítimos en los siguientes días. El presidente francés enfatizó que Europa debe estar presente donde sus intereses enfrenten amenazas, protegiéndolos sin escalada pero manteniendo inflexibilidad respecto a la soberanía territorial.
Tanto Berlín como París subrayaron que el despliegue fue decidido por solicitud de Dinamarca, no de la OTAN. Sin embargo, Copenhague insiste en que la operación continúa ejercicios militares iniciados en 2025 y se desarrolla en cooperación estrecha con la Alianza. Mark Rutte, secretario general de la OTAN, evitó pronunciarse públicamente aunque recibirá a una misión danesa de alto nivel para informarse sobre la situación.
Francia anunció además la apertura de un consulado en Groenlandia para el 6 de febrero. Olivier Poivre d’Arvor, embajador francés para polos y océanos, describió el despliegue como una señal política fuerte hacia Estados Unidos. El mensaje buscaba demostrar que la OTAN está presente y que Dinamarca incrementó considerablemente sus capacidades de vigilancia.
España indicó disponibilidad para enviar fuerzas adicionales. La ministra de Defensa, Margarita Robles, solicitó no anticipar decisiones hasta que se confirme una resolución firme. También criticó la tibieza de la Unión Europea ante amenazas contra un territorio que pertenece a un país miembro. Bélgica se declaró en espera de una solicitud formal de Copenhague, mientras Finlandia anunció el envío de dos oficiales de enlace militar para explorar posibles actividades de entrenamiento.



