
La presidenta Claudia Sheinbaum ha iniciado el proceso de reforma electoral tras una reunión de cuatro horas en Palacio Nacional. Durante este encuentro con la Comisión presidencial y coordinadores parlamentarios de Morena, se trazaron los lineamientos principales del proyecto. Estos incluyen disminuir el financiamiento público de partidos, reformular la representación proporcional para reducir legisladores, ajustar órganos electorales, eliminar el fuero y programar la Revocación de Mandato para 2027.
El futuro de esta iniciativa enfrenta incertidumbre considerable. Requiere consenso con los aliados PVEM y PT, quienes han mostrado resistencia a cambios que podrían afectarlos negativamente. Estos partidos temen recortes en sus ingresos y representación legislativa. Sus votos son indispensables para modificar la Constitución. Hasta ahora, ambos aliados no han participado en las negociaciones internas de Morena. El plan es consolidar acuerdos internos primero, luego extender la invitación a los socios.
La Comisión, encabezada por Pablo Gómez, presentó a Sheinbaum un conjunto de opciones en temas prioritarios. Incluye funcionarios como Rosa Icela Rodríguez, Jesús Ramírez, Pepe Merino y Arturo Zaldívar. Posteriormente se sumaron coordinadores parlamentarios Ricardo Monreal, Adán Augusto López e Ignacio Mier. Se analizaron áreas específicas de reducción de gasto del INE sin comprometer su función como árbitro electoral. Respecto al número de legisladores, se advirtió que reducir diputados de mayoría relativa requeriría un operativo masivo para rediseñar distritos electorales.
Otros asuntos discutidos incluyeron la reducción de financiamiento a partidos, tema que afectaría principalmente a Morena, PVEM y PT. Los pequeños partidos dependen totalmente de este mecanismo de financiamiento. Se debatió sobre la supervivencia de organismos electorales estatales, la posible representación de mexicanos migrantes, la regularidad de registro de nuevos partidos y el formato de campañas publicitarias. La pregunta central fue si optar por reforma profunda o de ajuste quirúrgico.
Ricardo Monreal dejó explícito que no hay reforma constitucional sin votos de PVEM y PT. El diputado petista Reginaldo Sandoval enfatizó la dependencia del gobierno respecto a estos aliados en materia constitucional. Las reuniones no generaron propuesta terminada, pero acercaron posiciones internas en Morena y sus fracciones parlamentarias. Monreal y Adán Augusto López coincidieron en que la propuesta podría estar lista en dos o tres semanas.
Los coordinadores parlamentarios sugirieron mantener confidencial la propuesta de reforma hasta alcanzar consenso con PVEM y PT. Solo después de negociar cambios aceptables para todos, se enviaría como iniciativa presidencial al Senado en los primeros días de febrero. Durante todo este proceso ha prevalecido la convicción de que la reforma electoral no debe fracturar la alianza gobernante. El objetivo es preservar la mayoría calificada legislativa y ampliar dominio en los Estados.



