
Alrededor de veinte agentes de la Policía Nacional trabajaron durante seis horas el pasado domingo para extraer un cargamento récord de cocaína del carguero United S, un buque con bandera de Camerún. La operación se llevó a cabo en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde la embarcación llegó remolcada con su tripulación de trece miembros detenida. Los agentes utilizaban palas y excavaban con las manos para desenterrar los fardos escondidos entre una montaña de sal. Posteriormente perforaron todo el terreno con varillas para asegurar que no quedaba droga adicional.
La cantidad total incautada fue de 9.994 kilos, el mayor alijo de cocaína intervenido en alta mar por este cuerpo policial. Los fardos fueron extraídos mediante una cadena humana, pasándose uno a uno hasta la superficie. Finalmente, los agentes pesaron cada uno de los 294 paquetes y asignaron un número a cada uno. El descubrimiento sorprendió incluso a los investigadores por su magnitud.
Las bodegas de sal del barco presentaban características inusuales que alertaron a los agentes. Una bodega estaba plana mientras la otra tenía relieve como montañas, y ambas mostraban signos de manipulación. La sal se había endurecido anormalmente y las bodegas estaban comunicadas pero bloqueadas con planchas que no podían abrirse. Para acceder a ellas fue necesario bajar por una escalerilla, y se probaron varios métodos para extraer los fardos a la superficie.
Según las investigaciones, una organización criminal de Europa del Este estaba detrás de la compra de este cargamento. Dos detenidos de nacionalidad serbia fueron identificados como “notarios”, representantes del grupo delictivo encargados de garantizar que la mercancía llegara al destino convenido sin ser robada. Los responsables de la operación temieron que comenzaran a distribuir la droga en alta mar mediante embarcaciones rápidas, por lo que interceptaron el United S cuando se encontraba a aproximadamente 300 millas náuticas al oeste de la isla de El Hierro.
El 6 de enero, agentes del Grupo Especial de Operaciones abordaron la embarcación y encontraron casi una tonelada de droga bajo el puente de mando, lista para entregar. Se sospecha que parte del alijo tenía como destino los puertos de Cádiz y Huelva. La operación fue bautizada inicialmente como Barba Negra, pero posteriormente fue renombrada Marea Blanca en honor al cargamento de sal que transportaba.
El United S zarpó de las costas de Turquía en octubre e hizo una parada en Trípoli. Entre finales de noviembre y enero, su sistema de comunicación estuvo aparentemente apagado o sin cobertura. La última posición registrada fue el 30 de noviembre, cuando se localizaba en la costa de Fortaleza en Brasil. El barco permaneció algún tiempo en aguas brasileñas sin atracar en puerto, período en el que se sospecha que cargaron la droga antes de emprender el regreso hacia Europa.
Seis de los trece tripulantes ingresaron en prisión provisional tras comparecer ante la Audiencia Nacional: cuatro ciudadanos turcos y dos serbios. Los otros siete detenidos, todos de origen indio, quedaron en libertad provisional. La Fiscalía Antidroga indicó que estos últimos fueron amenazados con armas para que cargaran la droga en la embarcación. Los investigadores continúan analizando efectos intervenidos como teléfonos y documentación del viaje.



