Chile: La cosmovisión mapuche se enfrenta a la amenaza de las hidroeléctricas en el río Pilmaiquén que requieren preservación urgente

En el sur de Chile, el río Pilmaiquén fluye desde el lago Puyehue hacia el oeste durante 68 kilómetros hasta desembocar en el río Bueno, atravesando las regiones de Los Ríos y Los Lagos. Este territorio es mapuche-williche y el río posee carácter sagrado para sus habitantes, quienes mantienen espacios ceremoniales ancestrales en sus proximidades.
Desde 2012, la empresa noruega Statkraft ha instalado hidroeléctricas en esta cuenca, generando profunda preocupación en las comunidades indígenas. La machi Millaray Huichalaf, lideresa visible de la resistencia, subraya que cualquier intervención en cursos de agua amenaza la diversidad de especies que habitan el territorio.
Durante quince años, la comunidad mapuche del ayarewe Ngen Mapu Kintuante ha resistido estos proyectos sin haber sido consultada previamente. Su complejo ceremonial, donde se reúnen más de 150 comunidades para coordinar la protección territorial, enfrenta riesgos crecientes por el avance de las construcciones hidroeléctricas.
Statkraft sostiene que actualmente gestiona únicamente dos centrales: Rucatayó y Los Lagos, siendo esta última aún en construcción. La empresa afirma que ya desistió de la central Osorno, la más próxima a los sitios ceremoniales mapuches, aunque los líderes indígenas mantienen sus dudas sobre esta posición.
La preocupación principal radica en el desequilibrio ecológico causado por estas intervenciones. Para completar la central Los Lagos se inundarían aproximadamente 200 hectáreas donde crecen árboles nativos milenarios. La vulnerabilidad del río y de su población afectada es inseparable en esta confrontación entre desarrollo energético y preservación territorial.



