Petro plantea nuevamente a Trump la extradición de Álvaro Córdoba, acusado de colaborar con el chavismo en el tráfico de cocaína

Durante su intervención pública, Gustavo Petro mencionó el caso de Álvaro Córdoba Ruiz desde la Plaza de Bolívar de Bogotá. El presidente afirmó que firmó la extradición de 700 narcotraficantes, incluyendo al hermano de Piedad Córdoba. Petro señaló que Córdoba busca ser testigo en Estados Unidos para reducir su condena por conspiración para traficar cocaína.
Córdoba quedó vinculado a la narrativa del supuesto “Cartel de los Soles”, aunque fue condenado únicamente por conspiración. La mención ocurrió en medio de tensiones regionales entre Trump y Maduro, cuando el presidente estadounidense amenazaba a Colombia. Petro aprovechó para subrayar que no tuvo excepciones en sus decisiones, pese a que Córdoba era hermano de la excongresista Piedad Córdoba, su amiga y aliada de dos décadas.
Como candidato, Petro pidió que Piedad Córdoba se apartara de su campaña debido a los problemas legales de su hermano. Prometió autorizar la extradición si ganaba las elecciones, promesa que muchos cuestionaban. Tras la aprobación de la Corte Suprema de Justicia, el presidente cumplió su palabra.
La investigación de la DEA identificó a Córdoba como intermediario en una red internacional de tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Participó en reuniones con informantes encubiertos ofreciendo envíos de droga a gran escala. Las conversaciones grabadas, presentadas en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, fundamentaron la acusación por conspiración para traficar estupefacientes.
La Fiscalía estadounidense sostuvo que Córdoba fue un articulador clave del tráfico de estupefacientes desde Venezuela y Colombia. Los jueces delimitaron claramente el fallo: conspiración para tráfico de cocaína. Aunque aparecieron referencias al “Cartel de los Soles”, la condena no incluyó pertenencia a esa estructura.
En junio pasado, Córdoba envió una carta de más de sesenta páginas a la corte intentando reducir su pena. Admitió responsabilidad en un complot para enviar cocaína y se describió a sí mismo como “actor menor” en la red de distribución. Señaló que la investigación tocó incluso a su hermana fallecida, aunque su nombre nunca fue parte de la acusación formal.
El expediente reveló que Córdoba conspiró con individuos asociados a las extintas FARC para obtener y distribuir toneladas de cocaína. Llegó a vender cinco kilogramos de cocaína procedente de una finca vinculada a las FARC. En febrero de 2022, negociaba enviar hasta 500 kilogramos semanales a supuestos narcos mexicanos que eran agentes encubiertos de la DEA.
La narrativa del “Cartel de los Soles” sufrió un giro significativo este enero. En la nueva imputación contra Nicolás Maduro, el Departamento de Justicia eliminó referencias que lo señalaban como líder. Ya no lo describe como cabecilla sino como parte de un “sistema de clientelismo” dentro del aparato estatal venezolano, reflejando que esta estructura no opera como organización criminal comprobable.
Durante tres años, Piedad Córdoba intentó frenar la extradición de su hermano. Denunció un “entrampamiento” de la DEA y contrató abogados en Estados Unidos. Calificó la extradición de persecución política apelando a su trayectoria mediadora con grupos armados, pero sus gestiones no modificaron el proceso judicial.



