InternacionalMéxicoPolítica

Sheinbaum logra contener temporalmente las intenciones intervencionistas de Trump en México

Paula Esquivel

Una breve conversación telefónica de quince minutos entre la presidenta mexicana y el mandatario estadounidense ha permitido descartar, al menos temporalmente, una intervención militar directa en territorio mexicano. Trump ha propuesto enviar tropas para combatir el narcotráfico, pero Sheinbaum rechazó categóricamente la propuesta. La mandataria reconoció que México puede intensificar sus esfuerzos contra la delincuencia organizada, sin necesidad de ayuda militar extranjera.

Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, México se ha convertido en blanco frecuente de sus amenazas. La situación se intensificó tras la intervención estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Ante este escenario de presión constante, Sheinbaum ha optado por mantener un diálogo reservado y evitar confrontaciones públicas, priorizando las conversaciones directas sobre comunicados mediáticos.

Durante el primer año de Trump en su segundo mandato, ambos presidentes han sostenido quince llamadas y un encuentro presencial en Washington. Los funcionarios mexicanos reconocen que las decisiones cruciales ocurren en estos minutos de conversación. Sheinbaum ha combinado prudencia diplomática con cumplimiento riguroso en temas de seguridad y migración, evitando dar motivos de queja al gobierno estadounidense.

En la llamada reciente, Sheinbaum presentó resultados concretos: reducción del cincuenta por ciento en tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, captura de líderes criminales y destrucción de laboratorios de drogas. Los homicidios han caído cuarenta por ciento desde octubre de 2024, alcanzando niveles no vistos en una década. Con cuarenta mil detenciones en catorce meses y diez mil militares en la frontera norte, también disminuyó significativamente la migración irregular.

A cambio de estos avances, México ha solicitado que Washington tome medidas contra el contrabando de armas destinadas a grupos criminales. La presidenta ha enfatizado el respeto a la soberanía como condición innegociable. Sheinbaum afirmó que jamás negociará la integridad territorial y busca coordinación entre iguales, no subordinación. También rechazó públicamente la intervención estadounidense en Venezuela, argumentando que la Constitución mexicana se opone a violaciones de soberanía.

Previamente, el secretario de Relaciones Exteriores mexicano conversó con el secretario de Estado estadounidense para preparar el terreno. Otros temas como inversiones conjuntas y situación de migrantes mexicanos quedaron pendientes para próximas conversaciones. El Gobierno de Sheinbaum mantiene una posición que resume su estrategia: cooperación sí, subordinación no.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar