Internacional

El Gobierno sirio asume el control de los barrios kurdos de Alepo después de seis jornadas de intensos combates

Redacción

Tras seis días de intensos combates, el Gobierno sirio recuperó el control de los barrios kurdos de Alepo. El domingo se alcanzó un acuerdo mediado por Estados Unidos y Turquía, permitiendo que más de 155.000 civiles desplazados comenzaran a regresar a sus hogares el lunes. Las milicias kurdas fueron evacuadas hacia territorios del noreste controlados por las Fuerzas Democráticas Sirias.

El enfrentamiento estalló por el estancamiento en las negociaciones entre el Gobierno de Ahmed al Shara y las FDS. Al menos 24 civiles perdieron la vida, con decenas de heridos y bajas militares indeterminadas. Los kurdos acusaron al Gobierno de bombardear instalaciones civiles, incluyendo un hospital, mediante artillería y drones. Damasco alegó haber advertido previamente y ordenado evacuaciones, mientras acusaba a las milicias de impactar objetivos civiles en plena zona urbana.

El gobernador de Alepo declaró que la ciudad había “regresado a la seguridad” tras superar la ansiedad. Las operaciones continuaban en los barrios kurdos buscando explosivos y garantizar la normalidad, dado que numerosas estructuras quedaron destruidas. Más de 400 combatientes, sesenta heridos, fueron evacuados en autobuses según fuentes de seguridad siria citadas por AFP.

La Media Luna Roja Kurda confirmó que cerca de cien civiles heridos fueron evacuados coordinadamente con organizaciones humanitarias internacionales. Trescientos individuos fueron detenidos, entre miembros del cuerpo policial kurdo Asayish y jóvenes del barrio, acusados de participación en los combates según reportes kurdos.

La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria emitió un comunicado acusatorio afirmando que “masacres, violaciones y humillaciones” no quedarían sin castigo. Instaron a los kurdos a permanecer en sus hogares para prevenir cambios demográficos que atribuyen a Damasco. Este tono agresivo revela la profunda ruptura de confianza entre las partes y las dificultades en futuras negociaciones.

Las confrontaciones con minorías de Siria se multiplican bajo el Gobierno de Al Shara. Además de los conflictos presentes con los kurdos, ha habido enfrentamientos con la minoría alauí en provincias costeras y Homs, y con drusos en Suida y alrededores de Damasco. Estos conflictos han resultado en masacres perpetradas por nuevas fuerzas militares conformadas por antiguos grupos rebeldes.

La hostilidad no ha cesado completamente. Las tensiones se han intensificado en Deir Hafer y Maskana, al este de Alepo, en la única franja suroeste del Éufrates bajo control de las FDS. El Mando de Operaciones del Ejército sirio denunció la llegada de refuerzos kurdos y acusó de provocar escalada peligrosa, advirtiendo respuestas feroces ante cualquier acción.

A lo largo del Éufrates, que marca la frontera entre territorios, también se registraron escaramuzas en la provincia de Deir ez Zor. Las milicias kurdas respondieron decretando máxima alerta en sus tropas ante la posible expansión del conflicto y el riesgo de nuevas operaciones gubernamentales.

Analistas especulan que el éxito gubernamental en Alepo podría impulsar nuevas ofensivas contra las FDS en zonas de mayoría árabe de Raqa y Deir ez Zor. Expertos advierten que Damasco podría calcular presión militar sostenida, no simples escaramuzas, para arrebatar control territorial de estas regiones a las milicias kurdas si las negociaciones continúan sin avances substantivos.

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