Los cuerpos alineados a las puertas de la morgue iraní revelan una situación de magnitudes terribles

En Irán se vive una situación de extrema gravedad según muestran videos de la morgue de Teherán con decenas de cadáveres en bolsas. Las protestas antigubernamentales iniciadas hace quince días han dejado un saldo devastador. La organización HRANA reporta 544 muertes en el marco de estas movilizaciones contra el Gobierno en las principales ciudades iraníes.
El balance de víctimas incluye 483 manifestantes, 47 miembros de fuerzas de seguridad, además de ocho menores y cinco civiles ajenos a las protestas. Las autoridades han encarcelado a 10.681 personas tras arrestarlas durante estos eventos. La suspensión de internet en los últimos tres días dificulta la obtención de datos precisos. HRANA también documenta 96 casos de confesiones forzadas de detenidos en medios estatales.
La Fiscalía General considera a todos los manifestantes como ‘mohareb’, categoría que conlleva pena de muerte. Los medios estatales informan sobre detenciones masivas de considerados alborotadores. El director de HRANA, Mahmud Amiri-Moghaddam, advierte que el verdadero número de muertes podría ser aún mayor tras el corte nacional de internet, denunciando que la República Islámica comete un crimen internacional.
El ministro de Exteriores Abbas Araqchi ha acusado que la violencia fue utilizada como pretexto para justificar intervención estadounidense. Afirma que las primeras protestas del 28 al 30 de diciembre fueron pacíficas y expresaban opiniones legítimas. Sostiene que las movilizaciones prácticamente terminaron en tres días tras iniciarse diálogo gubernamental.
Desde el 8 de enero, una fase completamente nueva marcó los eventos, según Araqchi. Alega que llegaron agentes terroristas y armamento a las manifestaciones. Las autoridades afirman tener pruebas de disparos contra fuerzas de seguridad para incrementar víctimas. Denuncian que varios muertos fueron tiroteados por la espalda por terroristas que cometieron actos similares al Estado Islámico, incluyendo decapitaciones y quema de víctimas, además de incendios en instalaciones públicas.
Miles de simpatizantes se movilizaron en Teherán y otras ciudades para respaldar al Gobierno. Una masiva concentración en la Plaza de la Revolución rindió homenaje a los miembros de fuerzas de seguridad fallecidos. El presidente Masud Pezeshkian impulsó estos actos de apoyo gubernamental.
Las autoridades celebraron un mitin donde participó el presidente del Parlamento Mohamad Bagher Ghalibaf. Este funcionario amenazó a Trump con infligir una lección inolvidable en caso de otro ataque al país, según reportes de agencias de noticias iraníes.



