
La vivienda nuevamente genera tensión entre los dos socios de la coalición gubernamental. Sumar rechaza las deducciones fiscales para propietarios anunciadas por Pedro Sánchez el lunes pasado. Yolanda Díaz califica como grave error entregar recursos públicos a rentistas.
El conflicto entre PSOE y Sumar sobre políticas habitacionales persiste desde hace dos años. Las discrepancias se centran en las estrategias aplicadas. El Gobierno socialista promueve incentivos fiscales para reducir precios de alquileres. Sumar demanda intervención más radical del mercado inmobiliario, incluyendo control directo de precios y renovación de contratos sin incrementos.
Desde septiembre el enfrentamiento se intensificó. Sumar redactó un decreto ley con medidas más ambiciosas que las propuestas socialistas. La formación de Díaz presiona constantemente para su aprobación. El PSOE mantiene su posición sin ceder ante estas exigencias.
Los anuncios recientes de Sánchez agudizaron la crisis. Yolanda Díaz advirtió públicamente: la propuesta socialista no tendrá apoyo de Sumar. Enfatizó que la vivienda constituye un derecho constitucional, no una ventaja fiscal. La posición de Sumar es rotunda en esta materia.
Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, portavoz de facto de Sumar en vivienda, insistió que la prórroga de alquileres debe ser derecho, no premio. Mónica García, titular de Sanidad, agregó que los incentivos fiscales resultan insuficientes. Solo medidas eficaces y justas resolverán la crisis habitacional.



