
La Guardia Civil detuvo a 63 personas, principalmente de nacionalidad francesa, italiana y británica, vinculadas a una fiesta clandestina denominada Big Fucking Party realizada entre el 31 de diciembre y el 7 de enero en las cercanías del embalse del Cenajo, ubicado en Férez, Albacete.
Durante la madrugada del 31 de diciembre, ocurrieron disturbios en la pedanía de Cordovilla cuando una caravana masiva de vehículos y personas intentaba establecer el evento ilegal. Veinte detenidos participaron en enfrentamientos contra agentes. Otros 38 fueron capturados por organizar directamente la fiesta, mientras que cinco más enfrentaban cargos relacionados con tráfico de drogas o cumplían órdenes de búsqueda y captura vigentes.
Las autoridades incautaron 16 vehículos de carga, incluyendo camiones y furgones que transportaban equipamiento e infraestructura para el evento. El acontecimiento congregó aproximadamente 2.000 vehículos y 3.500 personas procedentes de diferentes regiones españolas y europeas, especialmente de Francia, Alemania, Dinamarca y Reino Unido.
Este tipo de eventos ilegales representan riesgos significativos para la seguridad ciudadana, la salud pública y el medio ambiente, ya que carecen de autorizaciones y medidas preventivas esenciales. No cuentan con servicios médicos, instalaciones sanitarias, limpieza ni vigilancia de seguridad privada requeridas obligatoriamente en eventos organizados legalmente, dejando a los asistentes vulnerables ante emergencias sanitarias o de evacuación.
La ubicación elegida constituye una Zona de Especial Protección para las Aves, sobre terreno inestable e inundable. El consumo de alcohol y drogas intensificó los riesgos viales, evidenciado cuando casi 300 conductores dieron positivo en los controles realizados durante la dispersión del evento.
La Guardia Civil desplegó un dispositivo perimetral con aproximadamente 300 agentes de múltiples unidades especializadas procedentes de diversas comandancias regionales. Incluyó apoyo de Seguridad Ciudadana, Grupos de Reserva, Unidades Cinológicas, drones y helicóptero. Este operativo restrictivo redujo significativamente la asistencia en comparación con ediciones anteriores del evento.
Se emitieron 731 actas-denuncias por infracciones administrativas relacionadas con posesión de drogas, armas prohibidas, protección animal, impacto medioambiental y seguridad vial. Los controles de alcohol y drogas realizados a conductores permitieron identificar a 287 personas conduciendo bajo efectos de sustancias, previniendo accidentes viales graves.
Las diligencias policiales y los detenidos fueron puestos a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia número 2 de Hellín para continuar con los procedimientos judicales correspondientes.



