Fútbol

La FIFA pretende designar el enfrentamiento entre Egipto e Irán como partido del Orgullo Mundial, aunque ambas federaciones rechazan esta decisión

Mateo Ríos

La FIFA ha designado el encuentro entre Egipto e Irán durante el Mundial 2026 como su partido del Orgullo, una iniciativa para conmemorar y respaldar los derechos de la comunidad LGTBIQ+. Este partido está programado para el 26 de junio en Seattle. La elección ha generado controversia considerable debido a que ambas naciones criminalizan y persiguen la homosexualidad dentro de sus territorios.

El torneo se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio en territorio estadounidense, mexicano y canadiense. La celebración del Orgullo fue una iniciativa anterior al sorteo de grupos realizado en Washington. Cuando se conoció el calendario, resultó que Egipto enfrentaría a Irán precisamente en la fecha designada para este evento simbólico de inclusión y diversidad.

En Egipto, la legislación criminaliza las relaciones entre personas del mismo sexo y existe represión estatal hacia la comunidad LGTBIQ+. Irán mantiene un sistema legal aún más severo, donde la homosexualidad puede castigarse con flagelación, mutilación, lapidación o ejecución, conforme reporta Amnistía Internacional. Ambos países persiguen sistemáticamente la diversidad sexual mediante marcos legales opresivos y violencia institucionalizada.

Las federaciones de ambas naciones protestaron enérgicamente ante la FIFA. Irán calificó la iniciativa como “irracional” y presentó objeción formal. Egipto argumentó incompatibilidad con valores culturales, religiosos y sociales de su región. Las autoridades gubernamentales de ambos países manifestaron rechazo categórico al proyecto.

La FIFA se mantiene firme en su posición y rechaza reprogramar el partido. Un portavoz declaró que representa un compromiso de Seattle y Washington hacia la inclusión y aceptación universal. La organización enfatiza que el fútbol une más allá de fronteras y afirmó estar honrada de celebrar el Orgullo dentro de la comunidad futbolística global.

Precedentes similares ocurrieron en Qatar 2022, donde la FIFA penalizó con tarjeta amarilla a jugadores que portaran brazaletes OneLove en apoyo LGTBIQ+. Capitanes como Harry Kane de Inglaterra y Manuel Neuer de Alemania debieron renunciar a este gesto simbólico. El equipo alemán protestó cobriendo sus bocas en la fotografía oficial del equipo para denunciar la censura percibida.

Políticos como Víctor Gutiérrez, diputado socialista español, consideran importante que los mundiales reconozcan la diversidad. Argumenta que la FIFA debería respetar decisiones de países anfitriones sobre gestos simbólicos inclusivos, especialmente en contextos donde retroceden derechos fundamentales de minorías vulnerables en diversas naciones.

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